No es que me caiga muy bien el autor de “Juego de Tronos” George R. R. Martin, desde el mismo momento en que hizo algunas desafortunadas declaraciones refiriéndose a mi serie preferida de todos los tiempos, “Perdidos”. Pienso que algunos autores deberían lavarse la boca antes de despotricar contra una obra televisiva de proporciones épicas. La suya no está mal en libro y en la tele luce genial, pero cometió un gran error al comprometerse de alguna forma a hacer algo que no va a poder cumplir, algo que sin embargo sí supo hacer maravillosamente bien J. K. Rowling con Harry Potter, firmar un contrato de cine o televisión para adaptar sus obras fantásticas.

Quizá le pudieron las ganas de ver a todos sus personajes y parajes recreados en imagen real, pero debería haber esperado más tiempo para hacerlo sabiendo a la velocidad que va con los libros. No hay nada peor que un autor presionado, pueden salir auténticas miserias infumables y estoy seguro que en los libros que veamos de aquí en adelante, aunque maquilladas, nos encontraremos con algunas diferencias, ya sea en la forma de escribir o en la precipitación de hechos en la historia dándoles un toque de guión de cine. Ya nos ocurrió con J. K. Rowling y Harry Potter. Los tres primeros libros que conforman una obra épica, nada tienen que ver con los otros cuatro restantes. Siguen conservando esa magia especial que hace de los siete algo épico en su conjunto, pero en el cuarto, hay un cambio importante, mucha más narración, muchos más detalles influenciados sin duda por su participación para la escritura del guión cinematográfico.

Ahora el error de la precipitación de George R. R. Martin ya está causando revuelo entre la comunidad de seguidores de la srie en todo el mundo. La cadena HBO ha decidido que la serie, al menos de momento, no contará con más de 7 temporadas, lo cual pone en un serio compromiso al autor y a la historia que tiene vida propia. Teniendo en cuenta la velocidad de aparición de los libros para que el autor no se sienta presionado, cada tomo sale a la venta cada 4-5 años finalizando en 2020, mientras que la serie, que comenzará en breve su cuarta tanda de episodios, va a ritmo de temporada por año con lo que acabaría en 2017, con lo que sólo caben como posibilidad estas situaciones: que el autor desvele el final y la serie se adelante a dicho desenlace antes de escribirse, que hagan dos parones “Sherlock” de años sabáticos esperando a los libros o que la serie televisiva finalice en un punto que después continúe en los libros.

Si alguien me diese a decidir, sin duda esperaría y haría parones hasta poder plasmar la obra completa, ya que dejarma inacabada televisivamente daría alas a posibles remakes de la misma con diferentes caras en la pequeña pantalla, mientras que desvelar el final dejaría al autor en una situación ridícula ya que demostraría que le importan más los ingresos por la licencia que sus propios fans y su propia obra. Demomento en HBO han declarado que tienen un final de emergencia por si no llegan los libros. Veremos cómo acaba todo esto y si al final George R. R. Martin tiene que comerse sus palabras sobre el final de “Lost”, serie que al menos tuvo un final.

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